¿Lo han sentido alguna vez? Que tienen un estigma encima, que no pueden sacarse por nada. En el lado más religioso, se ven como marcas llenas de sangre sobre el cuerpo, en el plano social, es una condición que parece no desaparecer de nosotros. Y así me siento, con una marca que me condiciona.
Y es que, esos antiguos amores lo dejaron ahí. Haciéndome sentir incapaz de volver a querer a alguien más, por ser una atracción fatal. Hoy me invade el terror de llegar a experimentar amor o deseo por un otro, por creer que será igual que las otras veces, que no sirvo para esto, que no puedo tratar de amar porque ellos así lo hicieron ver, que enamorarse de mí es peligroso, porque terminas odiándome con toda tu alma.
Cuando mi corazón retumba mirando la dulce figura de esa persona que, extrañamente he comenzado a mirar de otra manera, más íntima, más versátil, más intensa; cuando mis ojos lo miran, mi alma desea decirle que quisiera probarlo, pero el estigma aparece, el miedo aparece y nuevamente me quedo callada.
Cuánto quisiera poder amar sin creer que no merezco hacerlo.

Y es que, esos antiguos amores lo dejaron ahí. Haciéndome sentir incapaz de volver a querer a alguien más, por ser una atracción fatal. Hoy me invade el terror de llegar a experimentar amor o deseo por un otro, por creer que será igual que las otras veces, que no sirvo para esto, que no puedo tratar de amar porque ellos así lo hicieron ver, que enamorarse de mí es peligroso, porque terminas odiándome con toda tu alma.
Cuando mi corazón retumba mirando la dulce figura de esa persona que, extrañamente he comenzado a mirar de otra manera, más íntima, más versátil, más intensa; cuando mis ojos lo miran, mi alma desea decirle que quisiera probarlo, pero el estigma aparece, el miedo aparece y nuevamente me quedo callada.
Cuánto quisiera poder amar sin creer que no merezco hacerlo.

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