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miércoles, 29 de mayo de 2013

Frío.

Mi cuerpo se encuentra extremadamente frío, congelado, hasta adolorido. Me cuesta respirar y mi pecho está bastante agitado, mis pies están demasiado abrigados, pero siguen sin calentarse. La temperatura es excesivamente baja. De mí sale un suspiro de color blanco, que se trasmite en un corto camino, su mensaje es claro: Algo hace falta.
Con las ideas tanto o igual de congeladas que mis manos y mi cuerpo, me limito a analizar en el estado que me encuentro, tan fría que no consigo sonreír, con labios morados y un poco rojos de tanto morderlos, de tanto hacerlos sangrar; con las mejillas rojas por esto, este frío intenso que no desaparece. Ni la más gruesa manta, ni el más vivo fuego lograría calmar esta hipotermia.

La respiración se agita, la tez de mi piel se torna más pálida, mis pies se congelan, mis ojos se secan, al igual que la lengua. ¿Qué está pasando? ¿Qué es lo que me falta?. El frío está aumentando, la soledad a su vez, mis ojos se cierran, la exaltación aumenta, el dolor también.

Un día de lluvia.

Fue un día bastante frío, donde una duda me dominaba, necesitaba vencer mis miedos y lograr hacer algo que hace tanto tiempo quería hacer y en efecto, lo logré. La satisfacción fue enorme y potente. Cuando entré al lugar olvidé por completo quién era, actué solamente. Sin miedos.
"Tenga un buen día" fue una frase que se impregnó en mis sentidos al momento de escucharla, una sonrisa inocente apareció en mi rostro, mirando a la persona que más me llamaba la atención en ese lugar; la sonrisa creció y finalmente yo me fui.
La lluvia había aumentando y llegar a casa se me hacía difícil, pero eso no importaba porque mi corazón se mantenía agitado, tanto así que meter los pies en el más hondo charco de agua no importó, el agua corría por todo mi cuerpo mojando intensamente todo a su paso; nada importaba porque yo estaba en cierto sentido muy feliz. Y esta felicidad, aún no desaparece.

sábado, 18 de mayo de 2013


Pensé que estaba ocultando cada vez más lo que sentía y en parte así era, tengo un arcoíris de emociones que no controlo fácilmente, donde una persona resulta aparecer constantemente, sin razón aparente, no comprendo en sí la razón de estas apariciones. El frío me obliga a aumentar la ropa, ya sean unos abrigos o más frazadas en la cama, pero nada quita el frío verdadero, el sentimiento congelado, la soledad en forma de cristal incrustado. El cielo llora y deja al cielo oscuro y húmedo, como el interior de mi pecho; lo único que mueve mi corazón es la ansia por la vida, la lucha por el otro, la esperanza del triunfo, lo que a veces lo detiene son los obstáculos, la soledad, la cobardía. Cobardía sí, el temor a correr los riegos, las ganas de salir corriendo, la garganta que tiembla cuando la boca trata de gritar y el inconsciente que se aleja cuando lo quieren atrapar. Los pies cansados y marchitos, de tanto buscar, la ilusión en el suelo de tanto saltar, la locura en aumento, para no pensar más. 

(La Vida es Sueño)

jueves, 16 de mayo de 2013

Locura.

La locura me vino a buscar, diciéndome que con pensamientos lógicos perdía el tiempo y la energía que podría utilizar en acompañarle, tomadas de la mano corriendo por los campos negros de tanta cordura, embelleciéndolos con el fulgor de nuestra demencia, llenándole de colores vivos, pintados sin pincel, con una mano arrebatada llena de una pintura espesa que se impregna en la piel. Iba manchando mi cordura y lucidez con puñados de pintura espesa y viva, que fueron arrebatándome todo y dejándome como un ser incoherente, que volaba por los aires con la locura tomada de la mano como una hermana, como un amante, como una esperanza.

lunes, 13 de mayo de 2013

Paralelos.

Quizás suene sorprendente, pero puedo ver lo que va a pasar. Tú, cuando te veas solo y con una gran tristeza desearás haber valorado el amor de esta persona, que te amó más que nadie pero que no supiste cuidar. Te veo, arrepentido. Dando vueltas en una cama, pensando si ya habrá encontrado a otra persona, que la quiera todo eso que tú no la pudiste querer, y lo más curioso es que esta persona también está pensando en ti, piensa en que tú puedes haber encontrado otra persona y probablemente no te acuerdes de ella.

viernes, 10 de mayo de 2013

Árbol sin hojas

El frío aumenta poco a poco, las personas a su alrededor se ven cada vez más abrigadas, con diversos diseños en su ropa y un montón. Con bufandas, cafés en la mano, pálidos por el frío.
El árbol de la plaza comienza a perder sus hojas, las cuales piensan "Parece que el frío se acerca y con él nuestro fin", las hojas comenzaban a perder su verde e intenso color, que era reemplazado por un café medio tosco, que de cierta forma atraía la atención de las personas que lucían tan abrigadas y congeladas.
Algunas hojas era deliberadamente pisadas, unas por error, otras simplemente por diversión "Las hojas suenan cuando las pisas, vamos a hacerlo otra vez".
El árbol fue perdiendo poco a poco sus hojas, la gente comenzó a abrigarse más; el invierno atacó estrepitosamente y quien antes fue florido e intenso, pasó a estar desnudo y congelado.

domingo, 5 de mayo de 2013

Adolescencia!~


El joven camina confundido, tratando de entender la situación donde se encuentra. Se está dando cuenta, que ya no es un niño, pero no está preparado tampoco, para lo que es ser un adulto. Puede darle énfasis a cosas no muy importantes, pero que valora a pesar de las críticas. Está en un camino difícil, donde se siente solo. Donde no ve el apoyo de los demás. ¿Dónde está él?, en una etapa fuerte, imprecisa, donde debe descubrirse. Por fin sabrá quién es. Aunque lo que él no sospecha, es que siempre supo quién era. Siempre su esencia, ahí estuvo.