~Seguidores

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Delirios de Adolescente

Nota de Autora: Estimados lectores, quiero advertir que el lenguaje de esta entrada es algo más tosco de lo normal, primeramente utiliza expresiones muy ligadas a mi nacionalidad, la mayoría son insultos -risas- en fin, espero que no les sea incómodo :)
Otro detalle, he creado un wordpress para abarcar más globalmente el mundo con mis escritos !Saludos cordiales!

---

Había llegado a su casa a las 4 de la mañana, cagado de sueño, ni se acordaba por qué había decidido ir a tomar esa noche de Viernes, pero repentinamente recordó todo. La mina que le gustaba había vuelto con su ex, como siempre él había cagado… “Maraca culiá”, pensaba para sí mismo mientras orinaba de un modo impresionante, realmente parecía un caballo. Eran las 6 y media de la mañana, no había dormido nada y ya se había levantado a mear “Soy la peor hueá del mundo”, pensaba; “definitivamente la mina hizo la América prefiriéndolo a él, después de todo, yo soy muy re-hueón”. Estaba acostumbrado a tirarse para abajo, en especial en asuntos sentimentales, después de todo era el único hombre que a sus 18 años no había dado un beso, ni siquiera follado en su perra vida. “Las minas son todas iguales”, seguía repitiendo para sus adentros mientras se miraba al espejo, su pelo castaño estaba realmente opaco y sus ojos habían perdido el brillo, era un muchacho bastante atractivo, pero como él solía decir, siempre lo tenían “pal hueveo”, el amiguito simpático, que es perfecto pero no sirve para pareja. Le entusiasmaba pensar que algún día tendría una mujer de verdad, que fuera tan inteligente como él, pero que no reprimiera su inteligencia tratando de mostrarle sólo la belleza, que obviamente debía tenerla, pero honestamente a él le parecía más excitante una mina inteligente que una modelo tonta como una puerta. Miró al espejo por largo rato, le dieron nauseas, después de todo había tomado más de cuatro horas seguidas y había hecho mezclas; no pudo más y vomitó hasta que no tenía más que bilis en el cuerpo. Se sintió deplorable, asqueroso. “Con razón no te pescan las minas, ahueonao. Así nunca podrás progresar, debes ser más inteligente”. Suspiró pesadamente y se devolvió a la cama, estaba pensando demasiado, mientras quizás la mina que lo tenía complicado, probablemente estuviera con el otro ahora mismo. Se acostó y miró al techo, pensando que seriamente no tenía remedio.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Ubi sunt

Quien nunca ha perdido no conoce ese sentimiento nefasto de no entender por qué, ni cómo pasó
Quien nunca ha extrañado no sabe como sobrellevar que quizás nunca vuelva
El que nunca vio como su ser amado se alejaba y no lo vio nunca volver, jamás entenderá:
Jamás entenderá el dolor de un familiar, de un amante o de un simple amigo. Jamás.

Alegan resentimiento ¿Y? ¿Tú no lo tendrías si te hubiera ocurrido lo mismo?
¿Tú no lo tendrías? Me imagino que sí, pero criticas sin saber y sin ponerte en su lugar
¿Por qué? ¿No entiendes acaso el dolor? Pues deberías comenzar a entender, que el dolor de la persona que se fue y la persona que sigue buscando siempre estará ahí, aunque pasen años, aunque los momentos vividos queden atrás... Ese normal "¿A dónde se fueron?" existirá por siempre, aunque te opongas a que exista, aunque no comprendas, aunque te parezca incorrecto. Tú no sabes, tú no entiendes, tampoco conoces su dolor, y si no puedes comprender esto, no deberías decir nada.

sábado, 24 de agosto de 2013

... Me siento morir por dentro.

Mi corazón late frenéticamente cada vez que pienso en su esencia, su espíritu, tus ojos y su sonrisa; estoy buscando la manera de controlar lo que me ha hecho sentir o por lo menos, ser sincera con eso, pero realmente no consigo ninguna de las dos cosas. ¿Qué debe hacer una persona como yo, ante esto? Imagino cada aspecto de su imagen, lo que me gustaría sentir junto a él y es difícil quitar estos pensamientos de mi cabeza ¿Qué hará, una persona como yo? Mis sentimientos parecen curiosamente intensos, quisiera tenerlo cerca, como algunas veces lo he tenido. ¿Tendrá él, conocimiento de mis sentimientos? Me gustaría acercarme y posar mis labios en los suyos, por lo menos para sentirlo una vez, aunque después de eso la timidez me colapse y me haga huir, correr y esperar con dulzura que no haya sido un sueño. Ya han sido varias veces las que he pensando en sus labios y en su rostro al besarlo, en sus ojos color verdoso e intenso, en su sonrisa, en su timidez, en su quietud. Oh, si supiera la vehemencia que me corroe cuando está frente a mí. Todo lo que pienso permanece dentro de mí, tan escondido como si estuviera bajo mil llaves, se rehúsa a salir de mi pecho cuando lo tengo frente a mí, mi cuerpo no actúa, no se acerca como quisiera que lo hiciera. Nada ocurre, nada fluye; tengo miedo de que la bomba estalle y acabar destruida por ella.

martes, 30 de julio de 2013

Dulcis Insania

Voy de la mano de la locura, que me lleva a lugares donde la razón no puede entrar; que es un dulce veneno que entró en lo más profundo de mi sangre, que elimina el color opaco de mi rostro cambiándolo por el éxtasis hecho arcoiris. Esto me introduce a un lugar extraño, donde los sueños se vuelven acciones y las acciones se vuelven lucha, donde la lucha es eterna y demente; donde el esfuerzo es constante y progresivo. Me encuentro en una agonía larga y deliciosa, que no quiero abandonar por nada del mundo; lo que parecía querer destruirme me da el mayor placer de mi vida, pareciera que muero en manos del ser amado ¿No suena ilógico?, tal vez lo sea, pero así es esa locura. Después de tanto dolor no muero, sino que renazco en manos de mi asesino, que pasa a ser mi amante. Todos los colores de mi cuerpo brillan, los colores de la locura arden, el amante que está a mi lado aúlla; la agonía se vuelve orgasmo.

lunes, 22 de julio de 2013

La naranja más valiosa del árbol.

Una pequeña niña caminaba por un amplio bosque lleno de árboles, manzanos, naranjos, todos poseían las frutas más ricas del mundo, o al menos eso pensaba ella. En uno de los naranjos, una jugosa naranja llamó su atención más que ninguna otra, fue así como se decidió a obtenerla, pero estaba muy alto para conseguirlo. ¿Qué fue lo que hizo?, mejor dicho qué no hizo, porque intentó e intentó, trató de subirse al árbol, de lanzar piedras para conseguir la fruta y nada la hacía bajar. Suspiró apenada, triste, parecía una locura haberse esforzado tanto por algo que no quería llegar a ella, pero curiosamente, luego de que un fuerte viento erizara sus desnudos brazos la naranja que estaba en lo más alto del naranjo calló en sus manos. La pequeña quedó sorprendida, y empezó a sacar los gajos de la fruta. Tal vez una enseñanza sobre esto sería que nunca hay que perder la esperanza de conseguir algo, cueste lo que cueste; el esfuerzo es lo que al final nos dará buenos resultados y en este caso, nos hará sentir que esa naranja es aún más jugosa y deliciosa, es aún más valiosa después de tanta lucha.

martes, 16 de julio de 2013

Espíritus y sombras.

Su cabello azabache era iluminado por el leve brillar de esa Luna inmensa, que esta noche, como ninguna otra está mucho más grande, más pura, más hermosa. Ella, ha descubierto que ya no pertenece al mundo como tal, pero que aún quería disfrutar, no quería irse. De ninguna manera. Una dulce sombra se movía a su alrededor, parecía un muchacho, muy parecido al que ella amase tiempo atrás. Recordarlo le hizo sentir un poco de alegría, le hizo olvidar que ya era tarde para recordar sus sentimientos y su corazón, extrañamente, el corazón que ya no poseía latía frenéticamente en su pecho, el que como es normal en una situación así debía estar tan frío como esa cuidad a esa hora.

Siguió lentamente a esa sombra, cuando logró verlo con más detalle se dio cuenta de que no era sólo parecido a su amor perdido, sino que era el mismo hombre que abandonara antes de partir, aunque ciertamente, nunca había partido porque no quiso hacerlo, porque no quiso huir de su realidad, porque tenía muchas cosas por hacer y no quería, de ninguna forma, olvidarlo. Siguió al muchacho, con gran temor, analizaba la situación con un poco más de racionalidad, especulando acerca de un nuevo amor en su camino; con gran miedo lo siguió, estuvo cerca de él por largo rato, pero para su sorpresa, él no hablaba con nadie más, ni estuvo con ninguna otra.

Cuando en la casa del joven muchacho, de cabellos oscuros y desordenados, con tez pálida y mirada triste, que con ojos cafés bastante claros miró su cama vacía y suspiró, al lado de su cama había una foto de una mujer de cabello largo y oscuro, azabache para ser exactos, con piel clara y ojos profundos con una gran sonrisa y color en las mejillas, al lado de la alegre mujer se encontraba un muchacho, claramente era él, pero su aspecto no se comparaba a como estaba en ese momento; tenía una sonrisa amplia, los ojos brillaban y sus mejillas ardían de alegría, ambos se complementaban, ambos eran uno.


Él se recostó, con los ojos entreabiertos miró a la mujer de cabello azabache consigo, le sorprendió bastante verla, pensó en que había muerto, o algo por el estilo. Ella le sonrió, con su piel extremadamente pálida y labios carmesí. Él quedó completamente feliz, no sabía cómo reaccionar ante la presencia de su gran único amor y lo que más deseaba tener en este momento. El inexistente corazón de ella volvió a palpitar con fuerza, a su vez el de él, que estaba realmente ahí latió estrepitosamente. Sus pulsos generaron un hermoso compás, que no acabó ahí. Ese espíritu con intensos sentimientos, analizó bien la situación, decidió estar con él hasta que todo terminara, aunque fuera imposible, aunque fuera cansado, aunque causara dolor. 

jueves, 4 de julio de 2013

Miedos y Reflexiones

Como muchas veces hoy, me quedé mirando hacia la nada, con una cara de desesperación -o es supuse-: mientras comía. Cosa extraña, pero cuando era más pequeña me pasaba constantemente, usualmente nacen miedos en mí sin razón, usualmente pienso en cómo me ven las personas que están a mi alrededor, si me ven como yo me veo, y además, que pasará cuando yo siga creciendo, cuando yo algún día desaparezca y deje al mundo seguir girando. A dónde iré cuando mi cuerpo abandone mi alma y qué será de mí en todo esto que me queda de vida. Muchas veces he temido que mi vida termine repentinamente por alguna razón que no lo valga, he temido perder el control de mis emociones y perder mucho. A veces tengo miedo de desaparecer sola, o no haber experimentado lo que algunas personas llaman afecto, amor, pasiones, y hasta relaciones estables y largas. Muchas veces miro a las personas a mi alrededor, ellas se ven tan tranquilas, pero me gustaría ver lo que ellas ven, hacer lo que hacen, y vivir como ellas viven. No sé como las personas pueden vivir tan tranquilamente todos los días, algo en mí me dice que no es así, que tienen temores grandes como los míos. Lo único que espero, es que mi vida no se vaya de forma tan veloz, poder disfrutar a la gente que tengo conmigo, a la gente que vendrá, recordar con ternura a la gente que se ha ido y poder crear algo hermoso de mi vida, junto a estas personas que son eternas. Espero leer esto que escribo algún día, en mucho tiempo más y decir que cumplí lo que quise, que todo lo que alguna vez deseé sucedió. Y espero, tener junto a mí a personas maravillosas en ese momento.

Música de calle

La melodía de su guitarra se llevaba la atención de todo ese gran público, quien le admiraba entusiasmado cuando pasaba a su lado, dejando como estimulo o ya fuese muestra de cariño una aprobación en forma de dinero. Este era lanzado a un gorro con color de fuego, que estaba algo arrugado y carreteado por la cantidad de años que llevaba siendo el guarda sueños de un músico. Éste por su lado, tocando una vieja guitarra de madera fina, que tenía escrita en su piel los anhelos de un artista, que desahogaba en una simple calle sus sentimientos más fuertes.


jueves, 27 de junio de 2013

Invierno en la Ciudad.

Las noches eran muy frías y la gente huía a su casa para calentarse, con una estufa o con un amante, honestamente en ese momento eso no importaba para nada. Esas calles en invierno eran horribles, ella lo sabía, pero seguía caminando por ahí sola. En un momento, comenzó a llover, esta lluvia parecía tranquila al principio, pero ella no se imaginó que aumentaría violentamente. Trató de correr lo más que pudo, pero ya estaba completamente mojada. Miró al cielo y suspiró, quizás correr no era la solución. Quizás la solución era quedarse ahí, sin querer arrancar de la lluvia. La calle estaba totalmente vacía en ese momento, hasta que miró al frente, una sombra acercándose tranquila. En otra ocasión hubiese tenido miedo de alguien extraño, pero esta vez era todo distinto. Era un hombre, alto y pálido como la luna. Colocó el paraguas sobre ella y musitó finalmente: ¿Estás bien? Ella quedó mirando los profundos ojos del extraño, sus largas pestañas y sus cejas oscuras. "Estoy bien" dijo, con una larga sonrisa, y su rostro, que muy blanco era fue invadido por un rubor natural. Él, sonrió y la quedó mirando, para esto tenía que agacharse un poco, pues ella no era muy alta que digamos. "Deberías irte a casa, porque puedes enfermarte. Si quieres yo te acompaño a casa, sólo para que llegues bien". La jóven quedó algo impresionada, en otra época hubiese dicho un rotundo no, pero por el contrario, le transmitió una sonrisa amplia, acompañada por un rubor que ya no sólo era de vergüenza, sino que de fiebre: "Si quieres, podemos caminar juntos".
La lluvia se detuvo luego de caminar un rato, aunque un frío desgarrador comenzó. La palidez de ambos se hizo notar aún más, su blancura se comparaba con la de la nieve, con la de la luna en el cielo, y hasta con la del paraguas que él poseía, que era totalmente blanco -y ella nunca había visto uno así-. "Esta es" musitó algo cansada, pero sonriente. Él besó su mano y se marchó, siguiendo un camino largo. Nunca más se vieron, aunque suene sorprendente. Y sobre aquella ciudad sin dueño, nunca más llovió así.


miércoles, 26 de junio de 2013

Detalles.

Sé que es una locura, pero anoche no lo sentía así.

Analicé con cuidado todo lo que había pasado.
Me sorprendió, en verdad.

No podía dormir, mirando aquel lugar;

(donde tu cabeza se posó por un momento)
y simplemente sonreí, chillé un poco; fue extraño.


Analicé la situación una y otra vez
Seguía siendo extraño, pero volví a sonreír.

(parece que estoy enloqueciendo)
Luego de varias vueltas: pude dormir

Posada ahí mismo, donde alguna vez...
Estuviste tú. 

sábado, 22 de junio de 2013

Sonríe ^^

Voy caminando como siempre por este asfalto que ha sido pisado ya tantas veces, mirando los rostros de las personas a mi alrededor, las que pocas veces sonríen, si es que no lo hacen nunca. Muchas veces he querido sonreír directamente a estas personas, mirando sus ojos, para ver si puedo introducirme en su alma y buscar la felicidad que hay dentro de todo ese estrés y desesperación, pero jamás he sido tan valiente como para hacerlo. Aunque eso sí, he hecho otra cosa, sonreír sin pedir nada a cambio, causando en las personas algún tipo de impresión, que a veces es reproducida con una sonrisa nerviosa, sin mucho que decir; no posee la intensidad de una risa infantil llena de sentimientos, ni la de una persona completamente feliz, pero tiene la capacidad de hacerme reflexionar y pensar que quizás el mundo no está tan perdido como yo creía, sino que puede ser ayudado con una sonrisa de vez en cuando, a un completo desconocido en la calle o a alguien que tengas cerca y que siempre veas. Al pensar sobre esto, he tomado una decisión; no dejar de sonreír aunque todo esté saliendo mal, pues cada problema tiene su solución y cada solución, aunque a veces no nos guste es la que necesita el problema. Aunque el suelo se quiebre, el cielo se nuble, el frío aumente cada vez más y el dolor se impregne, no hay que dejar de mostrar la sonrisa que sigue ardiendo dentro de tu alma, la que te dice: Ánimo, el triunfo está cerca.

viernes, 14 de junio de 2013

A través de la verdad de los ojos.

Muchas veces estoy convencida de que todas nuestras verdades se ven a través de nuestros ojos, cuando estamos alegres, cuando no, y es así como he pretendido que mis ojos hablen por mí, que ellos confiesen lo que yo no puedo. Que miren con tanta sinceridad que a través de ellos se entienda, sin dificultad lo que estoy sintiendo tan adentro. Espero que así sea, en el momento que pase, y sigo pensando en eso.
Esta persona, probablemente no se da cuenta de los sentimientos que inspira y quizás nunca se de cuenta, o eso pienso al menos. A veces, al mirar sus ojos siento una completa tranquilidad y sinceridad, pero aún no puedo ver sus verdaderos sentimientos, ya que el contacto visual pondría al descubierto los míos. 
Y así es, usualmente evito mirar sus ojos, porque los míos son peligrosamente sinceros. 

martes, 4 de junio de 2013

Represión.

Existen variados tipos de represión, como aquella que nos hacemos nosotros mismos, y a veces lamentablemente engañarse a si mismo daña, y mucho. Te lleva a hacer cosas que no quieres, a no decir lo que te pasa y a claro, a mentir descaradamente, mirando a los ojos. Siento que hay una bomba a punto de estallar y que cuando estalle dejará varios heridos, no sólo yo, sino todas aquellas personas que están enlazadas a este engaño, esta mentira y los sentimientos totalmente reprimidos. Supongo que si esa bomba estalla, me gustaría ser la única que deba soportarla, que los demás queden a un lado. Quizás de no debí meter a tanta gente en esto, debería haberme quedado callada. Pero ojo, eso sería reprimirme aún más, engañarme a fondo, fingir que nada de lo que siento es real. Convertirme en algo irreal, con sentimientos irreales, con pensamientos que no valen, con una muerte anunciada.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Frío.

Mi cuerpo se encuentra extremadamente frío, congelado, hasta adolorido. Me cuesta respirar y mi pecho está bastante agitado, mis pies están demasiado abrigados, pero siguen sin calentarse. La temperatura es excesivamente baja. De mí sale un suspiro de color blanco, que se trasmite en un corto camino, su mensaje es claro: Algo hace falta.
Con las ideas tanto o igual de congeladas que mis manos y mi cuerpo, me limito a analizar en el estado que me encuentro, tan fría que no consigo sonreír, con labios morados y un poco rojos de tanto morderlos, de tanto hacerlos sangrar; con las mejillas rojas por esto, este frío intenso que no desaparece. Ni la más gruesa manta, ni el más vivo fuego lograría calmar esta hipotermia.

La respiración se agita, la tez de mi piel se torna más pálida, mis pies se congelan, mis ojos se secan, al igual que la lengua. ¿Qué está pasando? ¿Qué es lo que me falta?. El frío está aumentando, la soledad a su vez, mis ojos se cierran, la exaltación aumenta, el dolor también.

Un día de lluvia.

Fue un día bastante frío, donde una duda me dominaba, necesitaba vencer mis miedos y lograr hacer algo que hace tanto tiempo quería hacer y en efecto, lo logré. La satisfacción fue enorme y potente. Cuando entré al lugar olvidé por completo quién era, actué solamente. Sin miedos.
"Tenga un buen día" fue una frase que se impregnó en mis sentidos al momento de escucharla, una sonrisa inocente apareció en mi rostro, mirando a la persona que más me llamaba la atención en ese lugar; la sonrisa creció y finalmente yo me fui.
La lluvia había aumentando y llegar a casa se me hacía difícil, pero eso no importaba porque mi corazón se mantenía agitado, tanto así que meter los pies en el más hondo charco de agua no importó, el agua corría por todo mi cuerpo mojando intensamente todo a su paso; nada importaba porque yo estaba en cierto sentido muy feliz. Y esta felicidad, aún no desaparece.

sábado, 18 de mayo de 2013


Pensé que estaba ocultando cada vez más lo que sentía y en parte así era, tengo un arcoíris de emociones que no controlo fácilmente, donde una persona resulta aparecer constantemente, sin razón aparente, no comprendo en sí la razón de estas apariciones. El frío me obliga a aumentar la ropa, ya sean unos abrigos o más frazadas en la cama, pero nada quita el frío verdadero, el sentimiento congelado, la soledad en forma de cristal incrustado. El cielo llora y deja al cielo oscuro y húmedo, como el interior de mi pecho; lo único que mueve mi corazón es la ansia por la vida, la lucha por el otro, la esperanza del triunfo, lo que a veces lo detiene son los obstáculos, la soledad, la cobardía. Cobardía sí, el temor a correr los riegos, las ganas de salir corriendo, la garganta que tiembla cuando la boca trata de gritar y el inconsciente que se aleja cuando lo quieren atrapar. Los pies cansados y marchitos, de tanto buscar, la ilusión en el suelo de tanto saltar, la locura en aumento, para no pensar más. 

(La Vida es Sueño)

jueves, 16 de mayo de 2013

Locura.

La locura me vino a buscar, diciéndome que con pensamientos lógicos perdía el tiempo y la energía que podría utilizar en acompañarle, tomadas de la mano corriendo por los campos negros de tanta cordura, embelleciéndolos con el fulgor de nuestra demencia, llenándole de colores vivos, pintados sin pincel, con una mano arrebatada llena de una pintura espesa que se impregna en la piel. Iba manchando mi cordura y lucidez con puñados de pintura espesa y viva, que fueron arrebatándome todo y dejándome como un ser incoherente, que volaba por los aires con la locura tomada de la mano como una hermana, como un amante, como una esperanza.

lunes, 13 de mayo de 2013

Paralelos.

Quizás suene sorprendente, pero puedo ver lo que va a pasar. Tú, cuando te veas solo y con una gran tristeza desearás haber valorado el amor de esta persona, que te amó más que nadie pero que no supiste cuidar. Te veo, arrepentido. Dando vueltas en una cama, pensando si ya habrá encontrado a otra persona, que la quiera todo eso que tú no la pudiste querer, y lo más curioso es que esta persona también está pensando en ti, piensa en que tú puedes haber encontrado otra persona y probablemente no te acuerdes de ella.

viernes, 10 de mayo de 2013

Árbol sin hojas

El frío aumenta poco a poco, las personas a su alrededor se ven cada vez más abrigadas, con diversos diseños en su ropa y un montón. Con bufandas, cafés en la mano, pálidos por el frío.
El árbol de la plaza comienza a perder sus hojas, las cuales piensan "Parece que el frío se acerca y con él nuestro fin", las hojas comenzaban a perder su verde e intenso color, que era reemplazado por un café medio tosco, que de cierta forma atraía la atención de las personas que lucían tan abrigadas y congeladas.
Algunas hojas era deliberadamente pisadas, unas por error, otras simplemente por diversión "Las hojas suenan cuando las pisas, vamos a hacerlo otra vez".
El árbol fue perdiendo poco a poco sus hojas, la gente comenzó a abrigarse más; el invierno atacó estrepitosamente y quien antes fue florido e intenso, pasó a estar desnudo y congelado.

domingo, 5 de mayo de 2013

Adolescencia!~


El joven camina confundido, tratando de entender la situación donde se encuentra. Se está dando cuenta, que ya no es un niño, pero no está preparado tampoco, para lo que es ser un adulto. Puede darle énfasis a cosas no muy importantes, pero que valora a pesar de las críticas. Está en un camino difícil, donde se siente solo. Donde no ve el apoyo de los demás. ¿Dónde está él?, en una etapa fuerte, imprecisa, donde debe descubrirse. Por fin sabrá quién es. Aunque lo que él no sospecha, es que siempre supo quién era. Siempre su esencia, ahí estuvo.

domingo, 28 de abril de 2013

La Solitaria Virgen


Caminaba, tranquila y despacio; sin prisa, al parecer ¿Prisa? ¿Qué prisa iba a tener?, no tenía en lo absoluto algo que hacer. Se encontraba sola, en una ciudad tan grande como Santiago, caminando en la oscuridad del centro, viendo a su alrededor, parejas que se demostraban el amor de modo intenso y fulguroso. Implacablemente. Ella, tan pálida y pequeña, caminaba mirando a todas estas personas que se amaban, pensando “¿Seré digna yo, de un amor similar a este que las parejas se expresan con tanta pasión y dulzura?”. Suspiró, sublime en su perfecta pero triste soledad. 

viernes, 26 de abril de 2013

Ilusiones♯

Ilusionarse es como saltar desde una gran altura pensando que alguien te atrapará cuando vayas llegando al suelo. Estás segura de que habrá alguien ahí y claro, están las dos posibilidades: O está esa persona o no está. Cuando no está, tu corazón se detiene, no puedes creerlo y tu alma se desespera.


¿Felicidad?

Pasaba días meditando, tratando de entender sus actitudes y no podía. Era extraño, no era capaz de ver algo tan simple como parejas de la mano, personas abrazadas, todo le afectaba, le incomodaba, era repugnante. Finalmente, luego de mucho pensarlo comprendió, se sentía triste, lo que necesitaba era la felicidad soñada que tenían todos, esa felicidad que te endulza la boca, que cuando despiertas en la mañana te hace oír pájaros, sentir un relajo total; esa felicidad que intensifica tu sonrisa y que, simplemente te hace olvidar todo lo malo de la vida.

viernes, 19 de abril de 2013

Fantasmas Nocturnos.

Como cada noche, pretendía acostarse y dormir, descansar ya que seguramente al otro día tendría miles de cosas que hacer, se cansaría, lo normal; su vida no presentaba cosas más interesantes -pensaba ella-. Cuando finalmente se acostó, sintió un escalofrío, lo asoció a que estaba algo destapada, no hacía tanto frío, se cubrió con sus frazadas y se aferró, sintió nuevamente el escalofrío, aunque más que eso era una cosquilla. Su piel se erizaba, era acariciada de forma ligera, le encantaba como se sentía, era novedoso, interesante. Se acostó con el estómago pegado a la cama, después de moverse constantemente, luego de eso sintió el roce en su espalda, como un soplido, una respiración. Fue una noche agitada, no comprendía en lo absoluto lo que había ocurrido, no tenía claro si su piel era demasiado sensible al ambiente o si realmente, alguien le había hecho compañía.


martes, 9 de abril de 2013

La mariposa y el árbol.

La mariposa vuela lejos de su lugar favorito, un árbol lleno de flores.
Mientras se va alejando, anhela con fuerza regresar; pero sabe que no puede.
¿Por qué? Muy simple, son las etapas que debe vivir y aferrarse a un árbol florido, por hermoso que este pueda ser, no le traerá más que pesares. Duda, se entristece, pero en el fondo sabe que debe irse.
Sumergida en los pensamientos, no se percató del hermoso árbol lleno de flores que estaba en su camino, no era tan grande como el que la acogió tanto tiempo, pero no por eso poseía menos hermosura. Únicamente el cansancio le hizo toparse con el árbol, pero a la mañana siguiente siguió su camino. Un suceso inesperado, sentía más nostalgia del segundo árbol que del primero, al darse cuenta de que no estaba tan lejos, decidió volver. Se quedó en el árbol, apreciando su belleza; no se iría de ahí tan fácil, aprendería a amarlo y cuando cumplieran su etapa, se iría; a menos, que este fuera con quien pasaría toda su vida.


sábado, 30 de marzo de 2013

Análisis.

¿Nunca has sentido esas feroces ganas de salir, caminar y caminar hasta que tus pies sangren?, esa sensación extraña, donde piensas que has errado en millares de cosas, que es posible que las hayas dejado atrás, pero de alguna manera te gustaría mejorar; exiges mejorar. Necesitas hacerlo, no solamente por ti, sino por esa horrible sensación de ver, como todo el mundo se va yendo y no puedes hacer nada. Ves a esa gente marcharse, correr, como tú quisieras hacerlo a veces. Te preguntas, qué sería te di si estuvieras con todas esas personas que alguna vez abrazaste, que alguna vez caminaron contigo o simplemente, te escucharon cuando nadie más lo hizo. Es impresionante. De verdad.

¿Será real, que las personas cumplen su rol en tu vida y luego, desaparecen?; a veces no sé, si ellos se van o yo me voy de ellos. O si, es algo recíproco. Lo que sea. Curiosamente, siempre conservarás sus recuerdos y en ocasiones, querrás regresar corriendo. Disculparse, si es necesario o simplemente decir "¿Es el fin, realmente?". Quisiera insistir, correr, caminar, ir lejos y llegar a un cerro, o lo que sea; un lugar alto, donde todos te escuchen y gritar, con fuerza y sin miedo. Gritar tan fuerte, que cada persona en la misma situación analice sus actos y diga "Es cierto, aquí hay un problema".

Me imagino a todas esas personas que normalmente, se asquean por su entorno, por la gente, por su situación. A todos nos pasa, creo. Todos perdemos a veces y todos, necesitamos crecer en algún momento; dejar atrás actos tan idiotas como evadir cosas, hay que enfrentarlas. Aunque terminaras llorando delante de una persona, estarías siendo honesto y eso, no es para nada inmoral. Supongo.

A veces, me hago estas preguntas, A veces, soy más filosófica de lo que había pensando que sería algún día. En ocasiones, puedo llegar a odiarme, otras admiro cosas de mi ser. Es tan extraño, aún así, siempre hay un montón de inquietudes, que no me dejan tranquila o que simplemente, me destrozan en parte. A veces, pienso que no está todo tan mal, que no tengo tantos defectos como pienso. Que las cosas podrían mejorar, que la sociedad podría cambiar, de alguna manera.

Hace poco menos de un año, descubrí a alguien que podría ser mi mejor amigo, Holden. Hace poco menos de un mes, estoy conociendo a una especie de discípulo suyo, Matías, que a pesar de no compartir en absoluto formas de cosmovisión mías, posee esa afinidad que sentí con Holden. Ahora, pensando en la gran analogía que hago, al compararme con personajes literarios, me doy cuenta de que esta adolescencia, esta etapa intensa, que debiese tener tantas experiencias me está dominando a veces; voy aprendiendo, voy madurando y me gustaría, vivir cada etapa de esta Adolescencia, que cada momento quede impregnado y ojalá, en un futuro estar tanto orgullosa como arrepentida de muchas cosas.


jueves, 28 de marzo de 2013

Cuento primero: Compañera de trapo.

Había una vez una muñeca enamorada de su dueño, pero no era cualquier muñeca, era una muñeca de trapo, que el muchacho a quien le pertenecía había creado en su niñez. La cuidaba minuciosamente, arreglando sus cabellos de lana, volviendo a coser sus ojos de botón. Era invaluable para él. Ella, desde el momento en que lo vio por primera vez, donde se encontraba en sus manos, siendo adornada por él, vestida con el traje más hermoso existente, supo que no quería alejarse de él nunca, lo quería demasiado y le gustaba admirarlo, cuando sonreía con los sucesos inesperados buenos, cuando dormía profundamente, ya fuese por pleno acuerdo consigo mismo o por el gran cansancio que le era estudiar cada noche, los grandes y pesados libros que leía. Todas esas cosas le llamaban mucho la atención, las admiraba en cierto aspecto.

Ese dueño, tan dedicado a su más grande trabajo, un día empezó a actuar de modo extraño, la muñeca pasó un par de semanas sin ser tocada ni vista por él, él sólo leía y escribía cosas, que luego rompía. Algo le inquietaba y ella lo sabía. Una noche, mientras él dormía, trató de leer un papel medio arrugado que estaba en su escritorio, y entonces este papel decía "Creo que me he enamorado", al menos, eso se podía entender solamente, el resto de lo escrito estaba con borrones. La muñeca sintió un fuerte dolor en su pecho (de trapo, evidentemente); no estaba muy segura de lo que le estaba ocurriendo, pero dolía. Vio que su dueño comenzaba a despertar y quedó inmóvil. Su dueño se levantó, con la mirada cansada y unas ojeras tremendas, vio a la muñeca encima de la carta a medio romper, una lágrima brotó y calló por su mejilla. Casi como un susurro, musitó "No logro entenderlo, creo que nunca habrá alguien capaz de sentir algo por mí".

Luego de un suspiro, tomó a la dulce muñeca en sus manos, la acarició, como hace días no lo hacía, una débil sonrisa apareció en su hermoso rostro. La muñeca sonrió, él se extraño ¿Será? ¿La muñeca le estaba sonriendo? Quizás la falta de sueño empezaba a afectarle. Aún así, le regaló una sonrisa... "Creo que eres la única capaz de amarme, pequeña" dijo, algo más animado. Las fuerzas de esta muñeca, volvieron, nuevamente sonrió. Él, la llevó consigo, se acostó y durmió abrazado a ella; se sentía mucho mejor, tanto él como su pequeña muñeca.


miércoles, 27 de marzo de 2013

Sueños.

Y entre las piedras que volaban, golpeando fuertemente su piel, dejando marcas, rasguños; había algo más fuerte que cualquier golpe, el sentimiento interno que brillaba, latía, era solemne. Las palabras volaban, lastimaban, herían con fuerza de mis cuchillos, pero, aún así, no eran más fuertes que su interior. Lo que su alma esperaba, lo que su alma estaba esperando. Su interior le susurraba "Hazlo, confía en ti; confía en lo que sabes, confía en lo que quieres. Sólo hazlo"


martes, 19 de marzo de 2013

.


No hay agonía más dulce, que morir en tus brazos.
No hay dolor más placentero, que sufrir en tus manos.
No hay felicidad más intensa, que ver tu sonrisa
Y no hay tristeza más grande, que estar tan lejos.


Mis pies marchan cansados,
buscan respuesta.
Nula esta es.
Lo único que quisiera es salir volando,
buscar mi casa entre las nubes, desaparecer.

El sudor cae por mi frente,
se mezcla con lágrimas,
una puntada en el pecho.
Ojos cansados,
de tanto pensar.

Me gustaría nacer de nuevo,
pues así aprovecharía lo que perdí.
Todo empezaría otra vez,
todo, volvería a mí.


lunes, 11 de marzo de 2013

C'est la vie ღ

Una sonrisa nace de algo simple, una sensación de serenidad tal vez. Al cerrar los ojos, puedo sentir un aire puro, perfecto. El frío suelo me transporta a un lugar mejor, donde puedo decir con naturalidad que es esta la vida que me ha tocado y no hay más que decir. Habrán tanto dolores como felicidades, sonrisas y llantos, pero da igual. El querer ser feliz, me hará feliz, porque la única persona que puede regir sobre mí, soy yo, porque únicamente yo sé que quiero, tengo claro lo que puedo lograr. Puedo caer, miles de veces y quizás lo seguiré haciendo, pero más importante que caer, es levantarse con audacia, mirar el cielo, que el sol ilumine tu rostro, nunca bajar la mirada; el suelo puede contener belleza, pero tus ojos necesitan mirar más allá.
Tu conocimiento nunca será igual al de los demás; vale más llenar tu espíritu de orgullo, estar completamente pleno con lo que conoces y claro, abrir tu mente a los conocimientos del futuro, a la intriga, el querer descubrir aún más, este mundo tan curioso, que nos llena de sentimientos explosivos, que impregna su esencia, descubrir la nuestra y explotar de forma sublime dejando salir el nuestro "yo" verdadero. Ese que se aferra a lo que tiene, observa con cautela lo que le gustaría tener y adora su vida, porque sabe que aunque no es perfecta, podría llegar a serlo sólo si da lo mejor de sí para que así sea.


domingo, 10 de marzo de 2013

Últimamente, hay demasiados suspiros saliendo de su alma. Una incertidumbre constante, no comprende lo que ocurre realmente. Hay demasiadas dudas en su interior. Demasiadas dudas, que carcomen su espíritu e ocasiones. Mira al cielo, buscando respuesta en las nubes, o en las estrellas.
La poesía fluye por su sangre, al desgarrarse esto es lo que sale, poesía pura, sentimientos intensos, profundos y violentos. Anhela abrazos de afecto, extraña más la esencia que el cuerpo; extraña la ilusión, con cierto desconcierto.
A su lado ve personas de la mano, contentas a simple vista. Eso le alegra, más le apenaría que hubieran personas viviendo de mentiras. Ama el amor, más que muchas cosas, la ilusión la persigue, el deseo la entristece. Ojalá le brotaran alas, ojalá no tuviera amor en su corazón. Le gustaría arrancárselo y regalárselo a todos ellos, que necesitan un poco de alegría. En su pecho una emoción.


sábado, 23 de febrero de 2013

Caricia sensible.

Tan fuerte y delicado a la vez, tan, pero tan intenso; estos sentimientos encontrados en su pecho ardían al contacto sensible que mantenía con su alma, porque en efecto, ambas almas se unían en leves roces, que mientras pasaba el tiempo y el nerviosismo comenzaba a cesar, explotaba en ellos una ligera, pero muy extrema pasión. Nunca antes había sentido semejante cosa, tan estremecedora, parecía ser mentira. Se sintió por un momento acorralada, con ansias de escapar, hasta que dicho acto la hizo mantenerse ahí, sin deseos de irse ya. Tan profundo sentía hundirse, tan fuerte sentía su respiración. Sintió una guerra de hormigas en su estómago, un rubor implacable en sus mejillas; quinientos pensamientos a la vez. Locura contenida en un romance tormentoso y fuerte.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Soledad~

La soledad puede manifestarse de distintas maneras, el caso de ella era quizás muy común de cierta forma, no tenía la conciencia suficiente para pensar si a los demás les pasaba lo mismo que a ella... No.
Su pecho ardía constantemente, sentía la fuerte necesidad de desplegar todo el amor contenido en algo, en alguien, el cariño que mantenía por sus queridos no era suficiente. Necesitaba ver a su igual, ese ser que fuera tan complementario que no desapareciera nunca. Cuya esencia implicara el mayor deseo por ella y viceversa. Simplemente, aprender a amar de verdad, pues lo había intentado muchas veces y nunca dieron frutos, más que enseñanzas y decepciones, complementadas por la incredulidad. Ya nadie era totalmente confiable, ningún sentimiento expresado era completamente verdadero. Ya nada era lo mismo, aunque ella soñara lo contrario. Ella quería solamente volar atada a las alas de un igual, de alguien capas de crear algo nuevo con ella, cuidarlo y conservarlo. También acariciar lo más profundo de su alma, besar en el interior de su corazón, erizar su espíritu, cautivar su esencia. Pertenecerse recíprocamente  en una flama eterna cuyo ardor jamás acabase. Eso deseaba con fuerza, a tal punto de sentir como todo su cuerpo ardía, como su corazón latía tan rápido de solo pensar en sus sueños. Quería experimentar la delicia del verdadero sentimiento, el sabor de labios ajenos, el contacto con el ser amado. Constantemente estos pensamientos pasaban por su cabeza, a tal punto de lastimarle. Lloraba en silencio, gritando, desesperada. Su pecho solía dolerle, imaginando lo inalcanzable. Tanto dolía, tanto. Pensaba que su corazón saldría disparado de su pecho, anhelaba tanto alguien que entendiera esto, alguien que le diera el aliento necesario. A veces se confundía, anhelando el pasado, el mismo que tanto daño le hizo. Pero no, tenía aún la conciencia suficiente para saber que estos pensamientos no le hacían bien. Realmente era doloroso. Se aferraba a recuerdos, a veces sentía ira, odio, miles de cosas a la vez. Maldecía a quien no le valoró, luego se disculpaba, pensaba en las consecuencias. Su alma sensible, adolescente, inexperta ¿Cómo pensaba en esto, si ella jamás había experimentado nada con nadie, realmente?. Solo roces confusos, malas experiencias. La situación seguía doliendo, su imaginación seguía volando; se aferraba a recuerdos, a libros, a expectativas. Esperaría esto eternamente. Eternamente.


Lobo.

Su olfato no era tan fuerte como el de él, aún así lo sentía presente. Sintió unas escurridizas manos tocar sus anchas caderas; se ruborizó. La cercanía era cada vez más fuerte, un dulce fuego comenzó a quemarlos, era algo nunca antes sentido. Él olfateó. El olor de ella le gustaba mucho. Sintió unos fuertes colmillos en su cuello, no la lastimaba, sólo marcaba. Las grandes y peludas manos se deslizaron por cada rincón.
Buscaban algo, pero aprovechaban todo lo que iban tocando. Los ojos de ella se abrieron súbitamente, el color marrón de ellos brilló aún más. En su espalda sentía un amplio pecho, más abajo todo el espíritu del Lobo.

jueves, 24 de enero de 2013

El dolor de la flecha.

Las palabras suelen ser flechas, lanzadas con una perfección innata.
Como un Guillermo Tell llegas a mí con tu habilidad desbordante.
Destruyes lo que queda de mis sueños en pedazos.
Como trozos de manzana quedan estos esparcidos por el suelo.
Trato de recogerlos para armarlos de nuevo, pero...
Estos nunca más volverán a armarse y tendrá que nacer una nueva manzana.
Y sí, es difícil; y sí, lo hiciste sin previo aviso.
Y sí, tú no me ayudarás a recoger ni un trozo; tampoco a que nazca de nuevo.

miércoles, 23 de enero de 2013

Arrepetimientos.

Siempre creí que las personas no debían arrepentirse de nada.
Porque todo pasaba por algo, porque al pasado no se puede regresar;
mis pensamientos no han cambiado, pero es posible que haya algo de que arrepentirme,
parecerá una estupidez, pero quizás si hubiese hablado con una persona en el momento preciso.
Si simplemente hubiera escalado dicha montaña, llegado a la cima por lo menos;
quizás me hubiese tenido que regresar, sin encontrar lo que buscaba, pero al menos la hubiese escalado.
Para mí, esta persona siempre será especial, la tendré siempre.
Aunque, no como lo soñé.


lunes, 21 de enero de 2013

Desahogos Nocturnos-.

Te es muy difícil ahora, amas a quien te ignora, ignoras a quien te ama; siempre es lo mismo, te enamoras de personas equivocadas. Es hora más bien de despertar.
Algo te incomoda, no recibes bien el cariño, tú necesitas otra cosa, que nadie te podría dar.
Amor representado de otras maneras; hermosas maneras.

viernes, 11 de enero de 2013

Ella negaría su belleza eternamente; por sobre todas las cosas
Negaría su belleza hasta que un buen día, eso no la hiciera importante.

domingo, 6 de enero de 2013

Su traje de arco-iris iluminaba todo el océano, mientras más giraba más hermoso este se veía. Su danza parecía eterna, en cada rincón de ese ancho mar; las algas se tornaban coloridas, los peces sonreían, plenos al ver su sonrisa. Sus ojos grandes, reflejaban todo el azul implacable; todos los colores en un solo lugar. Su largo cabello color esperanza, se llenaba de flores de color ardiente. Cada rincón se prendió -y sorprendió: Luz, color, hermosura; una utopía de colores, en el profundo océano.


jueves, 3 de enero de 2013

Ahogada en el libro.

Abrió un libro, que contaba cada historia de su vida. Mientras lo iba leyendo prontamente se introdujo en el mismo, se hundía de forma impactante; trató de salir de ahí constantemente, pero no podía. Nadaba desesperada para poder salir, o al menos no irse a lo más profundo de las hojas. Que la envolvían con fiereza. Finalmente, fue cediendo y no pudo salir de las hojas. Llegó a un lugar donde se encontraba toda su vida ante sus ojos. Aunque en ese momento, con gran estremecimiento, se vio con la cabeza en las hojas y estas, ya sin nada escrito; solo a su lado, un lápiz. Este le dijo que escribiera, pues tenía derecho, a renacer.


miércoles, 2 de enero de 2013

~♣~

Su debilidad se veía constantemente reflejada en sus pensamientos
Era difícil asumirlo, pero en su pecho ardía una tristeza aún.
A pesar de esta realidad implacable
Con la mayor fuera de voluntad posible; realmente era mejor olvidar.
Dejar completamente enterrado aquel sentimiento que alguna vez tuvo
Pues, ya nada más importa. Más que ella; ella y su hermosa felicidad.
Felicidad que cada día brillaba más. La que hacía que su sonrisa brillara.
La que alegraba al mundo, a todo quien la rodeara.


martes, 1 de enero de 2013

No es comparación. No es nostalgia.

Uno, tan misterioso; yo diría mentiroso.
El otro, profundo, intrigante
Algo, por así decirlo; elegante.

El primero, morboso.

Indecoroso, pervertido.
Depravado, el condenado.



El segundo, simple
Honesto, romántico.

Quizás demasiado tímido
Demasiado.

¿Qué tienen en común?
Que un pedazo de mí
Se llevaron sin pedir permiso.
De forma arrebatada, de forma alocada.

¿Qué otra semejanza?
Están, de cierto modo en mi corazón
La diferencia es que uno como un dolor
Y el otro como un posible gran amor.