¿Nunca has sentido esas feroces ganas de salir, caminar y caminar hasta que tus pies sangren?, esa sensación extraña, donde piensas que has errado en millares de cosas, que es posible que las hayas dejado atrás, pero de alguna manera te gustaría mejorar; exiges mejorar. Necesitas hacerlo, no solamente por ti, sino por esa horrible sensación de ver, como todo el mundo se va yendo y no puedes hacer nada. Ves a esa gente marcharse, correr, como tú quisieras hacerlo a veces. Te preguntas, qué sería te di si estuvieras con todas esas personas que alguna vez abrazaste, que alguna vez caminaron contigo o simplemente, te escucharon cuando nadie más lo hizo. Es impresionante. De verdad.
¿Será real, que las personas cumplen su rol en tu vida y luego, desaparecen?; a veces no sé, si ellos se van o yo me voy de ellos. O si, es algo recíproco. Lo que sea. Curiosamente, siempre conservarás sus recuerdos y en ocasiones, querrás regresar corriendo. Disculparse, si es necesario o simplemente decir "¿Es el fin, realmente?". Quisiera insistir, correr, caminar, ir lejos y llegar a un cerro, o lo que sea; un lugar alto, donde todos te escuchen y gritar, con fuerza y sin miedo. Gritar tan fuerte, que cada persona en la misma situación analice sus actos y diga "Es cierto, aquí hay un problema".
Me imagino a todas esas personas que normalmente, se asquean por su entorno, por la gente, por su situación. A todos nos pasa, creo. Todos perdemos a veces y todos, necesitamos crecer en algún momento; dejar atrás actos tan idiotas como evadir cosas, hay que enfrentarlas. Aunque terminaras llorando delante de una persona, estarías siendo honesto y eso, no es para nada inmoral. Supongo.
A veces, me hago estas preguntas, A veces, soy más filosófica de lo que había pensando que sería algún día. En ocasiones, puedo llegar a odiarme, otras admiro cosas de mi ser. Es tan extraño, aún así, siempre hay un montón de inquietudes, que no me dejan tranquila o que simplemente, me destrozan en parte. A veces, pienso que no está todo tan mal, que no tengo tantos defectos como pienso. Que las cosas podrían mejorar, que la sociedad podría cambiar, de alguna manera.
Hace poco menos de un año, descubrí a alguien que podría ser mi mejor amigo, Holden. Hace poco menos de un mes, estoy conociendo a una especie de discípulo suyo, Matías, que a pesar de no compartir en absoluto formas de cosmovisión mías, posee esa afinidad que sentí con Holden. Ahora, pensando en la gran analogía que hago, al compararme con personajes literarios, me doy cuenta de que esta adolescencia, esta etapa intensa, que debiese tener tantas experiencias me está dominando a veces; voy aprendiendo, voy madurando y me gustaría, vivir cada etapa de esta Adolescencia, que cada momento quede impregnado y ojalá, en un futuro estar tanto orgullosa como arrepentida de muchas cosas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario