~Seguidores

martes, 19 de marzo de 2013

.


No hay agonía más dulce, que morir en tus brazos.
No hay dolor más placentero, que sufrir en tus manos.
No hay felicidad más intensa, que ver tu sonrisa
Y no hay tristeza más grande, que estar tan lejos.


Mis pies marchan cansados,
buscan respuesta.
Nula esta es.
Lo único que quisiera es salir volando,
buscar mi casa entre las nubes, desaparecer.

El sudor cae por mi frente,
se mezcla con lágrimas,
una puntada en el pecho.
Ojos cansados,
de tanto pensar.

Me gustaría nacer de nuevo,
pues así aprovecharía lo que perdí.
Todo empezaría otra vez,
todo, volvería a mí.


No hay comentarios:

Publicar un comentario