Como si no importara, como si por aquellas calles transitadas, no viviera la máxima esencia del agobio, del estrés, del dolor.
Nos tomamos cada sitio, cada esquina, en la cual me abrazas, me besas, me miras con esos ojos profundos, con esa complicidad tremenda.
Conquistamos veredas, paseos, semáforos, entradas y salidas.
Tenemos todo, vivimos a mil, siendo nosotros.

No hay comentarios:
Publicar un comentario