~Seguidores

martes, 10 de marzo de 2015

Entre que me añores o me olvides.-

Tanto esperé para que regresara, que el día que lo vi llegar, el día que estaba de regreso, mi corazón ya no latía con la misma fuerza que lo hacía cuando él se había marchado. Ahora dolía, pesaba, y era incómodo sentir esa agonía. Cuando me abrazó, sentí un dolor inmenso, y creí que miles de lágrimas saldrían y bajarían por mis mejillas. Pero no. Me quedé quieta, constante. Y sonreí. No entendía porqué, tenía tantas cosas que decir y no dije ni la mitad de lo que hubiese querido.

Y luego... Lo entendí. Pensaba que me habías olvidado (¿Me olvidaste, verdad que no?).
Pensaba que ya no te acordabas de nada (Y entendí que no).
Y cuando quise hablarte, tenías que irte.
Y en mí quedaron de nuevo, todas las palabras que me he tragado hasta asfixiarme.

No hay comentarios:

Publicar un comentario