~Seguidores

miércoles, 4 de marzo de 2015

En tus ojos están las respuestas.

Como simple humana, le costaba ver más allá de lo sencillo, de lo que se podía llegar a tocar, y nunca se hubiese imaginado todas las cosas que podía apreciar, si apretaba un poco más el ceño y se acercaba a algo. Nunca se hubiese imaginado todas las cosas que se estaba perdiendo por miedo a abrir sus ojos, abrirlos de verdad, más allá de todo. 

Cuando se camina en otro suelo, cuando se duerme con otro cielo, cuando se come con otra boca, cuando se llora con otras lágrimas. Nunca hubiese imaginado estar viviendo en otro mundo, tan distinto, y más calmo que el suyo propio. Y cuando ya todo fue visto y hecho, tuvo que regresar a lo que conocía a ojos cerrados, con el recuerdo de cuando sus negros y grandes ojos estuvieron más abiertos que nunca. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario