~Seguidores

viernes, 21 de septiembre de 2018

Hambre



¿Hambre? Sí, claro que la tenía. 
Estaba hambrienta de afecto, de dulzura,
de pasión y amor.
Amor sano, ese amor que no daña, 
que no hiere, que no mata. 

Hambre tenía sí, hambre de ti, completamente.
De tu voz, de tus ojos, de tus manos, todo.
El minimo detalle, el mínimo tacto, 
la esencia misma de tu complejidad. 

Un hambre profunda, tan profunda como mi boca,
como mis labios, como mi alma entera.
Pero cómo iba a saber yo, que por mostrarla,
te ibas a reír así de mí. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario