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miércoles, 13 de agosto de 2014
La magia de los ojos
Las personas suelen hablar demasiado sobre los ojos, sobre lo que ellos demuestran y transmiten... Y a veces, lo que guardan, pero... ¿Qué guardan en realidad? Todos los que manejamos un poco más el tema sabemos cómo está compuesto un ojo, pero no estoy aquí para hablarles de eso, hay otras personas capacitadas para ello. Yo únicamente quisiera saber porqué estos luceros nos traicionan de vez en cuando, porque para nuestros ojos no todos son iguales... Hay unos que desatan un brillo más intenso, otros, uno más tenue... En ellos está todo, cuando aceptamos algo, cuando nos negamos, cuando queremos ser honestos o cuando mentimos descaradamente. Ellos guardan los mayores secretos y sin querer pueden revelar uno que otro.
viernes, 1 de agosto de 2014
Errores
Hay muchas veces que ni nosotros mismos comprendemos los actos que cometemos... ¿Qué?, es muy cierto... Más de una vez contestaste algo sin querer, aceptaste algo a pesar de que no querías aceptarlo... Son miles de errores que se cometen más a menudo de lo que las personas creen y sin embargo nunca dejamos de hacerlo. ¿Es que acaso somos demasiado torpes? No creo que esa sea la real respuesta, más bien, estamos concentrados en demasiados pensamientos como para darnos cuenta de que a veces estamos haciendo idioteces... Es como negar algo que es completamente obvio ante los ojos de cualquiera que te esté mirando, o evadir situaciones, todo esto son pequeños errores que van aumentando o a veces disminuyendo, y a pesar de todo, parece que la vida continúa a pesar de todo lo que decimos, pero... ¿Es tan correcto hacer eso? ¿No has perdido cosas importantes por eso? ¿O has tenido que hacer algo que no querías? Tal vez no es tan importante y darle importancia es otra equivocación. Pero dentro de nuestro modo de ser a veces está la brutalidad de hablar a lo loco, negar a lo loco, aceptar a lo loco, y básicamente hacer demasiadas cosas a lo loco... Un círculo vicioso... Niega todas las veces que quieras, o miente de manera impulsiva, de todas formas las cosas no cambiarán, y si cambian será bueno, o eso creen algunos.
A veces buscamos protección, ¿no?
Para las personas normalmente hay una razón en especial por la que buscan a alguien para tener de amante, pareja, o algún nombre que quieran darle a "eso" que hace compañía en un tiempo largo o corto a una persona... Y bueno, cada uno en cierta forma tiene una razón en específica, tal vez de manera colectiva casi todos mantenemos la misma perspectiva de lo que es tener a alguien con nosotros... Pero, ¿alguien ha pensado en algo llamado temor? Tal vez uno no quiere solamente ser amado, sino, también espera que alguien le cuide, más bien las personas que normalmente no se exponen demasiado, que son vulnerables y demasiado cerradas al mundo... Hasta desconfiadas, que es bastante importante. Tener a alguien, confiable, respetuoso, o que por lo menos les de la seguridad de que van a estar bien es quizás un factor importante a la hora de elegir estar con alguien, porque si bien esperamos amor de los demás, también queremos sentirnos a gusto... Y por lo mismo, buscamos personas que nos cuiden, que sean una especie de muralla que impide que lo malo se acerque a nosotros, que tranquilizan tu alma con palabras y se acurrucan en ti para hacerte sentir que no hay peligro.
sábado, 26 de julio de 2014
Actitud aparente
Lastimosamente, existen ciertos tipos de personas que no saben bien cómo decirle a otros que realmente les quieren, y que, mayoritariamente tratan de una manera no muy grata a quien más quieren la mayoría de las veces —menuda actitud de mierda, pensarán ustedes —, pero... ¿saben? No es cuestión de querer o no tratar así a una persona, la mayoría de las veces lo hacemos sin querer —si es que se puede decir así —, ya que en nuestro interior hay un intenso miedo a estar solos, un miedo que pueden creer que no tiene nada que ver con el hecho de lastimar o no a los otros, pero honestamente a mi parecer —claramente, no estoy aquí para hablar sobre lo que otros pueden entender al respecto, o al menos no es la intensión principal —... A mi parecer, creo que ese miedo es quien domina siempre a las personas como nosotros. Cuando vez que alguien está a pocos días de irse, alejarse, viajar, cualquier cosa, buscarás la forma más fácil de "evitar echarle tanto de menos", la que probablemente sea ser más fatigoso/a con la persona, para que ésta se sienta "poco querida" y te tenga cierto rencor... ¡Por supuesto, así no te echará de menos! Pero tú, lastimosamente sí, y sentirás la cruel culpa de haberte comportado como un imbécil.
Además de esto, están las personas que no tratan precisamente de mala manera a otros por sentir rencor, querer alejarnos ni mucho menos, sino que, lo hacen simplemente porque no saben actuar bajo presión, o porque son demasiado honestos... "¿Para qué decirle algo bueno si está equivocada? ¡Es absurdo! Mejor que se entere de que lo está haciendo mal, puede odiarme, pero así aprende de una vez, ¿no?" Bueno... Esto no es ni bueno, ni malo, más bien las personas así son duras porque no pueden ser de otra forma, no van a lanzarte flores cada vez que hagas algo que no les parece, pero no lo hacen porque no te quieran o algo por el estilo... ¿Por qué harían eso, eh? Si realmente no te quisieran, pues hace mucho te lo hubiesen dicho.
Además de esto, están las personas que no tratan precisamente de mala manera a otros por sentir rencor, querer alejarnos ni mucho menos, sino que, lo hacen simplemente porque no saben actuar bajo presión, o porque son demasiado honestos... "¿Para qué decirle algo bueno si está equivocada? ¡Es absurdo! Mejor que se entere de que lo está haciendo mal, puede odiarme, pero así aprende de una vez, ¿no?" Bueno... Esto no es ni bueno, ni malo, más bien las personas así son duras porque no pueden ser de otra forma, no van a lanzarte flores cada vez que hagas algo que no les parece, pero no lo hacen porque no te quieran o algo por el estilo... ¿Por qué harían eso, eh? Si realmente no te quisieran, pues hace mucho te lo hubiesen dicho.
lunes, 21 de julio de 2014
Inquietudes
A veces me pregunto qué hubiese ocurrido de haber nacido en un lugar diferente, con otro idioma, otras convicciones, otra familia... ¿Por qué? Más que nada es una duda que creo que más de alguno debe tener en este mundo... Cuando hablas con personas tan distintas a ti, que viven a kilómetros, unos más cerca, otros más lejos te das cuenta de que a veces las cosas son muy distintas a como tu ojo las ve cada día, o mejor, te das cuenta de que no somos tan distintos entre sí como lo solemos creer... La persona ha experimentado cosas similares a ti, pero de otra forma, con otro modo de pensar y perspectiva, mejor dicho. Pero aún así, ¿seguiríamos siendo nosotros? Es probable que si como es probable que no, e imaginarlo es muy sencillo, pero claramente no importa cómo nos veamos en un mundo distinto, ya que somos nosotros quienes lo piensan y no creo que eso sea realmente una perspectiva objetiva —y no sé el porqué de mi sonrisa al decir esto—. Pero, después de todo, ¿quién sabe como somos en realidad? Nosotros mismos posiblemente estemos cegados por lo que queremos o debemos ser, pero el verdadero tú es visto por las personas que conviven contigo de manera más cercana, aquellos a quienes te abres sin querer y terminas mostrándoles todo. Aunque eso —a lo que se supone que estamos acostumbrados—, es sólo una pequeña teoría que ha nacido mientras escribo estas palabras... Y que, probablemente no esté de acuerdo a lo que tú piensas que es.
miércoles, 9 de julio de 2014
Rabo de color siena.
En los bosques suelen haber muchos animales, en especial zorros o conejos, cosas por el estilo, y este bosque no era la excepción. Aunque, aquí siempre caminaba una muchacha cuando quería alejarse un poco de el ambiente que la rodeaba, no le gustaba la ciudad, ni el ruido, ni nada que tuviera que ver con esas cosas urbanas, por eso siempre que podía salir de la ciudad lo hacía lo más rápido posible y se dirigía al bosque, aunque no podía quedarse demasiado tiempo porque a la hora donde el sol se ponía le costaba demasiado volver a casa a causa de la falta de luz, y tomando en cuenta que su visión nocturna era un asco.
Un día, mientras paseaba como solía hacerlo, con su cabellera rubia platinada y sus ojos de color poco común, encontró a una pequeño conejito de color siena, le llamó tanto la atención que no pudo evitar seguirlo... Éste, al notar que la muchacha no se rendiría se quedó quieto y le miró, no sé cómo poder decir algo así... ¿Es normal sentir que un pequeño conejito te tiene los ojos puestos encima de una manera así? Lo tomó y miró más de cerca, para darse cuenta de que en realidad parecía mirarle. Lo acurrucó en sus brazos y caminó un poco más con él apoyado en su pecho. Se sentía más tranquila con él junto a ella, logró comprender algún tipo de conexión... Una paz que no lograría explicar a nadie.
Al final del día tenía que regresar y no podía llevárselo, así que lo dejó libre y se marchó.
Pero cuando en su hogar se vio, notó que no había llegado sola como se había marchado, porque el pequeño conejito de largas orejas la había seguido y no pensaba marcharse.
Un día, mientras paseaba como solía hacerlo, con su cabellera rubia platinada y sus ojos de color poco común, encontró a una pequeño conejito de color siena, le llamó tanto la atención que no pudo evitar seguirlo... Éste, al notar que la muchacha no se rendiría se quedó quieto y le miró, no sé cómo poder decir algo así... ¿Es normal sentir que un pequeño conejito te tiene los ojos puestos encima de una manera así? Lo tomó y miró más de cerca, para darse cuenta de que en realidad parecía mirarle. Lo acurrucó en sus brazos y caminó un poco más con él apoyado en su pecho. Se sentía más tranquila con él junto a ella, logró comprender algún tipo de conexión... Una paz que no lograría explicar a nadie.
Al final del día tenía que regresar y no podía llevárselo, así que lo dejó libre y se marchó.
Pero cuando en su hogar se vio, notó que no había llegado sola como se había marchado, porque el pequeño conejito de largas orejas la había seguido y no pensaba marcharse.
¿Es mejor la expresión natural?
A veces uno pretende imaginar cómo podrían ser algunas cosas, mejor dicho, la mayoría del tiempo nos las pasamos imaginando situaciones que pueden pasar o no. Aunque para explicar esto de una manera más precisa podríamos decir que lo que imaginamos normalmente no ocurre, sino que de alguna forma las situaciones diarias tratan de llenar el vacío por aquello que no pasó como querías que pasara. Es como cuando imaginas una conversación con una persona y luego te da la impresión de que el oyente parece no tomar importancia a lo que te mataste pensando en tu cabeza probablemente el día anterior. O peor, sientes temor al decir las cosas que probablemente hubieses dicho en tus sueños y cambias el tema, evitas dirigir la mirada a quien te escucha, olvidas todo ese tiempo planeando la conversación perfecta y todo se va a la basura. Es normal. Tal vez dio buenos frutos, pero no los que hubiera dado si hubieras seguido al pie de la letra lo que tú mismo pensaste, ¿no es verdad?
A pesar de esto, no se recomienda sufrir si no sigues adecuadamente a tu mente y corazón de vez en cuando, porque la mayoría de las veces es probable que consigas más con una conversación interesante y espontánea que con algo demasiado elaborado, ¿no es mejor así? Pensar en lo que podría ser mejor es bueno, pero debes dejarle un poco de trabajo a la capacidad de desenvolverte con los demás.
A pesar de esto, no se recomienda sufrir si no sigues adecuadamente a tu mente y corazón de vez en cuando, porque la mayoría de las veces es probable que consigas más con una conversación interesante y espontánea que con algo demasiado elaborado, ¿no es mejor así? Pensar en lo que podría ser mejor es bueno, pero debes dejarle un poco de trabajo a la capacidad de desenvolverte con los demás.
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