Un largo camino se marcaba a su alrededor, la noche oscura solo dejaba ver el camino, que era como un sendero lleno de luz, aunque la única luz visible, era la Luna.
Ella caminó, sin importar lo que pudiera ocurrir, y fue así como el camino nunca terminaba, era largo y extenso, no se veían obstáculos, y nada al rededor, pues lo único iluminado era ese camino.
Ella comenzó a notarlo monótono y decidió salirse del camino, aunque no veía absolutamente nada.
Así fue como, llegó a algo parecido a un árbol, y vio otro camino, con menos luz, definitivamente, muy poco iluminado, que le llamó fuertemente la atención, entonces caminó y caminó. Obstáculos fueron muchos, pero los saltaba a pesar de la poca visión. Entonces así fue caminando, encontrando muchos caminantes que le contaban su experiencia, y como quisieron, arriesgarse un poco, en vez de seguir una línea tan simple.
Saludos Anya!
ResponderEliminarUn texto muy enigmático y sugerente
Mil gracias!
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