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sábado, 23 de febrero de 2013
Caricia sensible.
Tan fuerte y delicado a la vez, tan, pero tan intenso; estos sentimientos encontrados en su pecho ardían al contacto sensible que mantenía con su alma, porque en efecto, ambas almas se unían en leves roces, que mientras pasaba el tiempo y el nerviosismo comenzaba a cesar, explotaba en ellos una ligera, pero muy extrema pasión. Nunca antes había sentido semejante cosa, tan estremecedora, parecía ser mentira. Se sintió por un momento acorralada, con ansias de escapar, hasta que dicho acto la hizo mantenerse ahí, sin deseos de irse ya. Tan profundo sentía hundirse, tan fuerte sentía su respiración. Sintió una guerra de hormigas en su estómago, un rubor implacable en sus mejillas; quinientos pensamientos a la vez. Locura contenida en un romance tormentoso y fuerte.
miércoles, 20 de febrero de 2013
Soledad~
La soledad puede manifestarse de distintas maneras, el caso de ella era quizás muy común de cierta forma, no tenía la conciencia suficiente para pensar si a los demás les pasaba lo mismo que a ella... No.
Su pecho ardía constantemente, sentía la fuerte necesidad de desplegar todo el amor contenido en algo, en alguien, el cariño que mantenía por sus queridos no era suficiente. Necesitaba ver a su igual, ese ser que fuera tan complementario que no desapareciera nunca. Cuya esencia implicara el mayor deseo por ella y viceversa. Simplemente, aprender a amar de verdad, pues lo había intentado muchas veces y nunca dieron frutos, más que enseñanzas y decepciones, complementadas por la incredulidad. Ya nadie era totalmente confiable, ningún sentimiento expresado era completamente verdadero. Ya nada era lo mismo, aunque ella soñara lo contrario. Ella quería solamente volar atada a las alas de un igual, de alguien capas de crear algo nuevo con ella, cuidarlo y conservarlo. También acariciar lo más profundo de su alma, besar en el interior de su corazón, erizar su espíritu, cautivar su esencia. Pertenecerse recíprocamente en una flama eterna cuyo ardor jamás acabase. Eso deseaba con fuerza, a tal punto de sentir como todo su cuerpo ardía, como su corazón latía tan rápido de solo pensar en sus sueños. Quería experimentar la delicia del verdadero sentimiento, el sabor de labios ajenos, el contacto con el ser amado. Constantemente estos pensamientos pasaban por su cabeza, a tal punto de lastimarle. Lloraba en silencio, gritando, desesperada. Su pecho solía dolerle, imaginando lo inalcanzable. Tanto dolía, tanto. Pensaba que su corazón saldría disparado de su pecho, anhelaba tanto alguien que entendiera esto, alguien que le diera el aliento necesario. A veces se confundía, anhelando el pasado, el mismo que tanto daño le hizo. Pero no, tenía aún la conciencia suficiente para saber que estos pensamientos no le hacían bien. Realmente era doloroso. Se aferraba a recuerdos, a veces sentía ira, odio, miles de cosas a la vez. Maldecía a quien no le valoró, luego se disculpaba, pensaba en las consecuencias. Su alma sensible, adolescente, inexperta ¿Cómo pensaba en esto, si ella jamás había experimentado nada con nadie, realmente?. Solo roces confusos, malas experiencias. La situación seguía doliendo, su imaginación seguía volando; se aferraba a recuerdos, a libros, a expectativas. Esperaría esto eternamente. Eternamente.
Su pecho ardía constantemente, sentía la fuerte necesidad de desplegar todo el amor contenido en algo, en alguien, el cariño que mantenía por sus queridos no era suficiente. Necesitaba ver a su igual, ese ser que fuera tan complementario que no desapareciera nunca. Cuya esencia implicara el mayor deseo por ella y viceversa. Simplemente, aprender a amar de verdad, pues lo había intentado muchas veces y nunca dieron frutos, más que enseñanzas y decepciones, complementadas por la incredulidad. Ya nadie era totalmente confiable, ningún sentimiento expresado era completamente verdadero. Ya nada era lo mismo, aunque ella soñara lo contrario. Ella quería solamente volar atada a las alas de un igual, de alguien capas de crear algo nuevo con ella, cuidarlo y conservarlo. También acariciar lo más profundo de su alma, besar en el interior de su corazón, erizar su espíritu, cautivar su esencia. Pertenecerse recíprocamente en una flama eterna cuyo ardor jamás acabase. Eso deseaba con fuerza, a tal punto de sentir como todo su cuerpo ardía, como su corazón latía tan rápido de solo pensar en sus sueños. Quería experimentar la delicia del verdadero sentimiento, el sabor de labios ajenos, el contacto con el ser amado. Constantemente estos pensamientos pasaban por su cabeza, a tal punto de lastimarle. Lloraba en silencio, gritando, desesperada. Su pecho solía dolerle, imaginando lo inalcanzable. Tanto dolía, tanto. Pensaba que su corazón saldría disparado de su pecho, anhelaba tanto alguien que entendiera esto, alguien que le diera el aliento necesario. A veces se confundía, anhelando el pasado, el mismo que tanto daño le hizo. Pero no, tenía aún la conciencia suficiente para saber que estos pensamientos no le hacían bien. Realmente era doloroso. Se aferraba a recuerdos, a veces sentía ira, odio, miles de cosas a la vez. Maldecía a quien no le valoró, luego se disculpaba, pensaba en las consecuencias. Su alma sensible, adolescente, inexperta ¿Cómo pensaba en esto, si ella jamás había experimentado nada con nadie, realmente?. Solo roces confusos, malas experiencias. La situación seguía doliendo, su imaginación seguía volando; se aferraba a recuerdos, a libros, a expectativas. Esperaría esto eternamente. Eternamente.
Lobo.
Su olfato no era tan fuerte como el de él, aún así lo sentía presente. Sintió unas escurridizas manos tocar sus anchas caderas; se ruborizó. La cercanía era cada vez más fuerte, un dulce fuego comenzó a quemarlos, era algo nunca antes sentido. Él olfateó. El olor de ella le gustaba mucho. Sintió unos fuertes colmillos en su cuello, no la lastimaba, sólo marcaba. Las grandes y peludas manos se deslizaron por cada rincón.
Buscaban algo, pero aprovechaban todo lo que iban tocando. Los ojos de ella se abrieron súbitamente, el color marrón de ellos brilló aún más. En su espalda sentía un amplio pecho, más abajo todo el espíritu del Lobo.
Buscaban algo, pero aprovechaban todo lo que iban tocando. Los ojos de ella se abrieron súbitamente, el color marrón de ellos brilló aún más. En su espalda sentía un amplio pecho, más abajo todo el espíritu del Lobo.
jueves, 24 de enero de 2013
El dolor de la flecha.
Las palabras suelen ser flechas, lanzadas con una perfección innata.
Como un Guillermo Tell llegas a mí con tu habilidad desbordante.
Destruyes lo que queda de mis sueños en pedazos.
Como trozos de manzana quedan estos esparcidos por el suelo.
Trato de recogerlos para armarlos de nuevo, pero...
Estos nunca más volverán a armarse y tendrá que nacer una nueva manzana.
Y sí, es difícil; y sí, lo hiciste sin previo aviso.
Y sí, tú no me ayudarás a recoger ni un trozo; tampoco a que nazca de nuevo.
Como un Guillermo Tell llegas a mí con tu habilidad desbordante.
Destruyes lo que queda de mis sueños en pedazos.
Como trozos de manzana quedan estos esparcidos por el suelo.
Trato de recogerlos para armarlos de nuevo, pero...
Estos nunca más volverán a armarse y tendrá que nacer una nueva manzana.
Y sí, es difícil; y sí, lo hiciste sin previo aviso.
Y sí, tú no me ayudarás a recoger ni un trozo; tampoco a que nazca de nuevo.
miércoles, 23 de enero de 2013
Arrepetimientos.
Siempre creí que las personas no debían arrepentirse de nada.
Porque todo pasaba por algo, porque al pasado no se puede regresar;
mis pensamientos no han cambiado, pero es posible que haya algo de que arrepentirme,
parecerá una estupidez, pero quizás si hubiese hablado con una persona en el momento preciso.
Si simplemente hubiera escalado dicha montaña, llegado a la cima por lo menos;
quizás me hubiese tenido que regresar, sin encontrar lo que buscaba, pero al menos la hubiese escalado.
Para mí, esta persona siempre será especial, la tendré siempre.
Aunque, no como lo soñé.
Porque todo pasaba por algo, porque al pasado no se puede regresar;
mis pensamientos no han cambiado, pero es posible que haya algo de que arrepentirme,
parecerá una estupidez, pero quizás si hubiese hablado con una persona en el momento preciso.
Si simplemente hubiera escalado dicha montaña, llegado a la cima por lo menos;
quizás me hubiese tenido que regresar, sin encontrar lo que buscaba, pero al menos la hubiese escalado.
Para mí, esta persona siempre será especial, la tendré siempre.
Aunque, no como lo soñé.
lunes, 21 de enero de 2013
Desahogos Nocturnos-.
Te es muy difícil ahora, amas a quien te ignora, ignoras a quien te ama; siempre es lo mismo, te enamoras de personas equivocadas. Es hora más bien de despertar.
Algo te incomoda, no recibes bien el cariño, tú necesitas otra cosa, que nadie te podría dar.
Amor representado de otras maneras; hermosas maneras.
Algo te incomoda, no recibes bien el cariño, tú necesitas otra cosa, que nadie te podría dar.
Amor representado de otras maneras; hermosas maneras.
viernes, 11 de enero de 2013
☼
Ella negaría su belleza eternamente; por sobre todas las cosas
Negaría su belleza hasta que un buen día, eso no la hiciera importante.
Negaría su belleza hasta que un buen día, eso no la hiciera importante.
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